martes, 26 de febrero de 2013

Relato para el concurso que organiza Famosa



Lo publico aquí porque tan pillada de tiempo no me llevaré nada, pero al menos lo comparto con todos mis seguidores y amigos.


Con Nancy quise ser una mujer independiente y con inquietudes.


Este tipo de propuestas me obligan a viajar años atrás para recordar mi infancia, ya algo lejana. Este viaje me ha hecho reflexionar y es que, aunque parezca extraño, jamás tuve un peluche ni muñecos bebés, y las muñecas que me regalaron cuando nací años posteriores se quedaron tal cual; jamás les presté la más mínima atención. De bebé era feliz con mi “tentetieso” y de niña me lo pasaba bomba con mi “chupipandi” jugando en la calle al pilla pilla, al escondite, saltando a la comba… e inventándonos coreografías, muy trabajadas por cierto, para el “sombra aquí, sombra allá” del popular grupo Mecano.

Cierto es, que en el pequeño pueblo donde crecí, había una única juguetería con un solo escaparate, abarrotado de juegos de mesa, coches, soldados y muñecos bebés de los que bebían y se hacían pis ¿qué gracia tenía eso?, ¿desde pequeñas nos inculcaban las ideas que debíamos seguir?, ¿saber cuidar un bebé? No sé, a mi desde luego esos muñecos no me gustaban nada de nada… ¿cambiar pañales con 8 años?

 Mi "Chupipandi". Yo soy la tercera por la izquierda.

No recuerdo bien si fue en vísperas de Nochebuena que me asomé a aquel aburrido escaparate y para mi sorpresa había unas muñecas nuevas: en la caja ponía Nancy de Famosa. Algunas eran rubitas y otras pelirrojas, unas llevaban vestidos elegantes y otras simpáticos conjuntos de pantalón, falda, sort… ¡Wow! ¿De dónde habían salido? Yo quería una. Me hacían pensar en una chica atrevida, económicamente independiente y que se preocupaba por tener un futuro, por ser alguien en la vida: enfermera, azafata, pintora y a quien le gustaba viajar. Porque sin ilusiones y retos no se vive se sobrevivir y, para mí, eso quedaba muy lejos.

Pedí una Nancy para Reyes y aunque tardaron me la trajeron y gustosa la compartí con mi hermana. Sin duda tuve una infancia feliz, repleta de juegos, risas y buenas amigas pero fue esta muñeca, la muñeca más bonita fabricada en España: Nancy, quien me dibujó un futuro repleto de posibilidades, más allá de la vida que conocía por mi tradicional familia.


Nancy fue mi única muñeca y es que no necesitaba más, no quería ninguna otra. Fue una muñeca jugada y muy querida. Fue cómplice de mis anhelos: una chica joven, moderna, inteligente y con un futuro prometedor.

Creo haber conseguido muchas cosas de las que, en su día, con Nancy quise ser y hacer.
 

Besotes.


4 comentarios:

  1. ¡Un relato maravilloso!...tienes mi voto.
    ¡¡¡SUERTE!!!

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  2. Me ha encantado el relato, coincido contigo, yo tampoco fuí de muñecos bebes, yo era más de aventuras y jugar al coger etc...
    pero nancy caló, y bién que lo hizo, si no a la prueba está que se ha transformado de adultas en un hobby. Las fotos son preciosas, yo creo que la mayoría de nosotras, nos vemos reflejadas en ellas, podría haber sido nuestra pandilla y nuestra foto en el cole.
    Que tengas mucha suerte, lo dicho me ha gustado muchísimo.
    Abrazos.

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  3. Con el relato se me ha pasado decirte que tienes dos premios en nuestro blog.
    Más abrazos.

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