domingo, 20 de enero de 2013

Reflexiones en un día de lluvia

En estos días, en los que el viento se ha tornado protagonista del día y la noche dejándome peladito de hojas un arbolito que tengo en la terraza, pues sólo apetece quedarse en casita disfrutando de unas buenas películas o no tan buenas -depende- es que a mi me van los zombies jejejejeje... de un cafelito con galletas y de "bichear" qué se cuece por Internet.

Mi primera reflexión es ésta: ¿Por qué una mascota gay?

A ver, que yo respeto pero es que no lo acabo de entender. A mí, este proyecto de Enrique del Pozo no me llega y no sé por qué debe existir una mascota gay, quiero decir mis muñecas son mis mascotas y no me paro a pensar si les pongo sexo o no jejejejejejeje...


Segunda reflexión: ¿Por qué los días grises tienden a envolvernos de nostalgia?

Quizás no sea generalizado, pero con varios amigos con los que he hablado a lo largo del tiempo me confiesan que les pasa. No es tristeza en sí, quizás nostalgia o melancolía. Esto me llevó a encontrar una fotografía de un simpático y carísimo caballito de madera y, nada más verlo, me vino a la mente la palabra nostalgia y... bueno, como me sobraba tiempo -y si no, me lo busco-, pues quise compartir esa fotografía en nuestra página de Face y preguntar que le sugería a nuestros amigos y seguidores.

La foto:


Los resultados:


Muy significativo, ¿verdad?

Bueno, como gratificación y porque yo soy así, quise realizar un concurso sorpresa con las personas que respondieron a mi pregunta. ¿Otra vez me entró nostalgia? No, creo que no... quería hacer algo inesperado.

Aquí la ganadora:


Entre reflexión y reflexión vestí a Bomboncita, que la pobre no me gustaba de africana. Ahora no sé cómo definir el conjunto jejejejeje... pero me hace reír.


Tercera reflexión: ¿Por qué se empatiza tanto con personas que se encuentra en Internet y que no conoces en persona?

Aquí llego a varias conclusiones, no sé si acertadas. En primer lugar, si compartes un hobbie es fácil que esa persona te entienda bien; y en segundo lugar, a veces resulta más sencillo contar cosas bastante personales a personas que sabes que no vas a ver. 

Cuarta reflexión: ¿Por qué cuándo alguien me pregunta "qué tal" suelo contestar "bien" aunque esté por los suelos?

Para este punto no tengo respuesta... jejejejejejeje. Es como tratar de entender por qué cuando acabo de llegar al pueblo de mis padres lo primero que me preguntan es cuándo me voy.

Voy a darme un duchazo y quizás, sólo quizás... siga reflexionando.



Saludos y feliz domingo. 



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