domingo, 27 de mayo de 2012

Hoy toca hablaros un poquito de nuestro acuario, otra de mis pasiones

Lo cierto es que debí hablar anteriormente de mis pececitos, ellos junto a a mis kekas y la luminosidad que tiene mi hogar dan un calor especial al día a día.

Casi he de confesar que a lo largo del día les miro más a ellos, a mis pececitos, que a las kekas, por eso se merecen un post especial y más hoy en el que hemos perdido a "Maiz", nuestro Gourami amarillito.

Mi marido tuvo un acuario de niño y desde que llegamos a casa había salido el tema de poner uno. Tras pensarlo con detenimiento, decidimos que si poníamos uno sería uno vistoso, con lo que con llevaría hacer un mueble a medida para ponerlo encima... mueble que su madre le regaló para un cumpleaños, allá ... pues de eso hace más de 4 añitos.

Lo recuerdo como si fuese ayer, para mí todo era nuevo: la arena, los filtros, las plantas, el sistema de iluminación y oxigenación... y a esperar el tiempo de ciclado hasta comprar los pececitos.

Acuario en preparación

José Carlos apostaba por comprar peces fáciles de criar, al menos al principio para ver qué tal se daba, a mí eso de que criaran no me hacía mucha gracia y luego el tiempo nos dio la razón: NADA DE PECES QUE CRÍEN.

Veréis, compramos guppys, gouramis, ancistrus, platys, botias y alguno más...

Los comienzos fueron algo duros porque el acuario no lo teníamos controlado y un 120 litros se nos ensuciaba un montón, los cambios de agua eran muy a menudo, las plantas nos desbordaban y los guppys primero y los platys después nos criaron por docenas, estaba claro que teníamos un acuario muy fructífero, jejejejejeje.

Guppy "Natalia"

Platy "Maruja"

Aquí os dejo un vídeo de los "alevines" a decenas, como locos chupando una pastilla de espirulina del cristal.



Aquello no podía continuar así y decidimos deshacernos de ellos e ir a por peces que realmente nos gustasen. Compramos varios ancistrus, pero uno de ellos pronto nos dimos cuenta que no era tal, sino un pleco. -"Ainssss, ahora si que la habíamos liado buena, pues esos bichos pueden medir hasta 35 cm en un acuario como el nuestro"-.

Pues así transcurría el tiempo, y todo marchaba cada vez mejor, el acuario no requería tantos cuidados, disfrutábamos viendo jugar a los botias, los gouramis cada vez se hacían más grandes, los 4 ó 5 kuhlies se escondieron y se les veía de mes en mes...

Kuhli

 Ancistrus albina "Lola"

Pusimos un ánfora y de él hizo su casa un ancistrus macho al cual le iban creciendo por momentos los bigotes. Al principio no entendíamos por qué apenas salía a comer, nunca se le veía hasta que al final descubrimos que había tenido un "lío" con la ancistrus albina y con la no tan albina, lo cual lo primero nos proporcionó la satisfacción de tener unas crías de ancistris de tono oscuro pero con cola de velo. ¡Impresionante!

Poco a poco algunos peces nos decían adiós: "Maruja", "Lola"...

Nos decidimos por comprar peces discos a mediados del 2008 y a pesar de que su cría es complicada, lo conseguimos estaban preciosos, algo peleones, pero sin llegar a ser agresivos:

 Peces disco

Pero pasada la Nochebuena, de regreso a casa nos encontramos con una terrorífica masacre, no sabemos cómo ni por qué, el acuario se había enfriado (y eso que lo dejamos a cargo de unos familiares) y tuvimos más de 20 víctimas.

Horrible, espantoso, murieron los discos, los botias, los ramirezi... no lo quiero recordar.

Eso sí, sobrevivieron los gouramis, (tanto "Maíz" como "Perlita"), varios ancistrus y el pleco, mejor dicho, el Liposarcus pardalis (nuestro pequeño "Bestia"). 

A partir de entonces algo por dentro cambió... y nunca hemos sacado adelante ningún otro pez disco, es más ahora no compraremos ninguno más, pues jamás estarán tan bonitos como aquellos.

Decidimos comprar algunos peces, pero poquitos: algún coridora, dos botias amarillos...


Uno de los botia fallecido


Pasó el tiempo y todo iba bien, habíamos pasado ya por cinco crisis/errores:

1ª- Tener peces que crian sin parar y encima separarlos en la paridera.
2ª- Comprar un par de botias marrones (Botia morleti) que resultaron ser unos asesinos en serie.
3ª- Pasar el mal trago de las Navidades.
4ª- Dar excesivos vegetales al Liposarcus por motivos obvios jijijijijijij... ya sabéis, el que mucho come, mucho ...
5ª-  Compar un gambario para la cocina el cual siempre estaba repleto de algas y que con el tiempo terminamos quitando.


Pero aún faltaba una quinta prueba, la cual sucedió como hace ya medio año o más. Compramos 3 escalares pequeños y anteriormente un labeo bicolor, todo estupendo.

Un escalar falleció de manera natural y aquel trío que formaba "Los Ángeles de Charlie" se desvaneció. Los escalares crecían, estaban preciosos, radiantes, pero comenzamos a observar que uno de ellos acosaba al otro, el cual permanecía agazapado como podía en un rincón, a la vez que descrubrímos que el labeo atacaba a los botia de una manera descarnada, con rabia, así que decidimos llevar a los dos "monstruos" a la tienda de peces habitual.

A partir de entonces fue todo paz y armonía.

 Colisa lalia "Naranjita", fallecido en las Navidades

Cambiamos la decoración del salón, y también modificamos interiormente el acuario, primando siempre el bienestar de nuestro gigantón (el Liposarcus), con lo que coneguimos un acuario más limpio por un lado, y una mejor vista del "hogar líquido" desde todo el salón (os pondré fotos actuales). ¡Guau, todo estaba fenomenal!

Arlequín

Liposarcus comiendo calabacín hervido

Liposarcus. Cruzando hacia la izquierda, un coridora

Todo estaba perfecto con alguna baja esporádica, pero normal, hasta hace una semana que "Maíz" comenzó a ponerse malito, desarrollando unos grandes bultos alrededor de su boquita.

"Maíz" enfermito

Él, el pez más alegre de todos, no ya por su color amarillo, sino porque no tenía vergüenza ninguna. Quien resistió a la terrible experiencia de las Navidades del 98. ÉL. Nos pusimos en contacto con un foro de expertos en peces y nos dijeron que podía ser contagioso, pero luego en la Asociación de Acuariofilia de Sevilla nos explicaron que sería probable que se tratase de un linfoma. "Maíz", a pesar de tener esos enormes verrugones, estaba feliz, comía, se movía bien... hasta hoy.

Esta mañana al ir a verlo se le habían explotado todos los bultos, pero no vi al pez bien; es más, según iban pasando las horas, estaba peor: el ojito izquierdo hinchado, se escondía todo el rato, no quería comer... y a eso de las 19:00 horas un chapoteo llamó mi atención a la vez que veía a "Maíz" dejarse caer al fondo.

No pudo resistir su enfermedad.

Lo recordaremos siempre, pero así, sano y feliz.


¡Gracias por hacernos sonreir!



Prometo subir un vídeo actualizado, tal y como ahora está el acuario.



2 comentarios:

  1. SON PRECIOSOS , Y UNO SE QUEDA EMBOBADO MIRÁNDOLOS
    AUNQUE NOSOTROS NO TENEMOS NINGÚN ANIMALITO EN CASA, ME PARECE DEMASIADO DIFÍCIL CUIDAR DE ELLOS

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  2. Hola Ana!! me ha encantado Platy Maruja jajaja! MI novio también está decidido a poner un acuario el día que vivamos juntos.....y yo no entiendo naaaada de peces, sólo conejos! Pero bueno, viendo lo bien que se te da a tí, que ya eres una experta, seguro que algo aprendo...le voy a enseñar tus fotos, que son geniales, un besin

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