miércoles, 3 de agosto de 2011

Mis queridas y pacientes modelos

Las emociones se agolpan al mismo son que unos inexplicables nervios ocasionados, muy probablemente, por el café solo que disfruté en la comida. Antes de que el sueño se lleve las ganas repentinas de escribir sobre tiempos del ayer, he decidido compartirlo con vosotr@s.

Una de mis grandes pasiones es la fotografía, desde muy pequeña. Los paisajes, las personas... comenzaban a enmarcarse en ese pequeño cajón de la mente llamado "recuerdos". 

La primera cámara que tuve (¡Dios mío! no sé ni cómo sacaba lo más mínimo) era de esas pequeñitas que cogías con ambas manos, hacías click en el botón de disparo y para pasar el carrete debías presionar ambos lados. Recuerdo que muchas de las fotos que se hicieron en la comunión de mi hermana Elena fueron realizadas con esa cámara. Entonces sólo hacía fotos de retrato o grupos, pero paisajes... esa ya era harina de otro costal. ¡Con lo que valía revelar el carrete! Pero vamos, que si por mí hubiese sido...

Estando en el "insti", mi abuela Nieves me regaló una Nikon, muy sencillita, pero una cámara de las de verdad. Comencé a hacer más fotos a paisajes, a mi gato... Cualquier momento puede sorprenderte y un disparo a tiempo es un acierto seguro. 

Ahora, con las digitales se abre un sinfín de posibilidades; me doy cuenta que hago muchas fotos, pero que apenas tengo conocimientos de fotografía. La luz es el mejor o peor aliado para realizar una buena instantánea y me resulta muy complejo "dominarla". Me gustan los paisajes, las fotos en grupo, los robados... pero lo que realmente me atrae es la belleza que puede trasmitir la mirada en un retrato y ahí me fallan las modelos, jejejejeje... vamos, que no encuentro ninguna que realice una sesión conmigo. Alguna les he sacado a mis hermanas y sobrinos, pero ¡vamos! contaditas.

Lo que quiero expresar después de este "ladrillete" es que para mí es un placer unir dos de mis grandes pasiones: la fotografía y la belleza (y serenidad) que me aportan las muñecas, las cuales posan... porque no tienen más remedio, jijijijijij...

Pienso que los últimos viajes realizados y mi devoción por mi modesta (aunque cada vez más amplia) colección de Nancys han despertado de nuevo ese gusanillo por explorar y jugar con la imagen.

Y bueno, haciendo honor al título de este repor ("Mis queridas y pacientes modelos"), sin más os dejo con ellas. (He dejado a Nancy para otra ocasión).


Barbie Mariposa

Barbie Mariposa prestada por mi sobrina Natalia

Barbie española de colección
Un día me dio la ventolera y compré dos Barbies de colección. Muy guapas y todo lo que tú quieras, pero son para mirarlas y no tocarlas y a mí una cosa que me encanta de las muñecas es poder cambiarlas fácilmente de vestuario, sin tener la impresión de que se puedan romper, ni manchar... además, son carísimas. Yo, evidentemente, compré esta y otra, de las más baratitas, claro. Poco después, y tras comprobar que Barbie sin su peana no era nadie, acabé vendiéndolas ambas.

Y esta es mi nueva y prometedora adquisición. Se trata de Tristen, una Moxie Teenz, totalmente articulada y con los ojitos de cristal. Creo que me dará mucho juego para practicar tanto con la compacta como con la reflex y divertirme, pues tiene un montón de poses y pelucas intercambiables. En la sesión de hoy se ha portado estupendamente. ¿Qué os parece?


 -"¡Ay... mi gorra! que se la lleva el viento"-


2 comentarios:

  1. Hola!
    Qué bonita entrada, me ha encantado leer la forma en la que has ido aprendiendo a fotografíar lo que te gusta y los resultados son estupendos, pues las imágenes que nos compartes transmiten emoción y tu pasión por tan lindas muñequitas.
    Te mando muchos saludos desde Holanda y te agradezco mucho que te hayas hecho seguidora de mi blog, ya sabes, es un rinconcito mexicanholandés para cuando desees visitarnos.

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